“RECORDAR ES VIVIR”

noviembre 8th, 2008 Autor: Merari

En el lugar donde vivimos, tenemos el privilegio de vivir muy cerca unos de otros, familiares y hermanos de nuestra congregación.  Por eso, decidimos algunos matrimonios, reunirnos cada semana para conversar acerca de diferentes temas que consideramos necesarios para mejorar nuestras relaciones y nuestra forma de vivir para agradar a Dios.  También oramos y eso nos ha ayudado mucho.

Quiero compartir con ustedes algunas de nuestras experiencias.  La semana pasada acordamos en nuestra reunión que cada matrimonio iba a salir al lugar que escogiera cada uno, para traer a la mente el día que nos comprometimos y nos unimos en el santo matrimonio.

Mi esposo y yo quisimos ir a casa de nuestra hija mayor.  Creo que no pudimos escoger un lugar mejor.  Ella nos esperó con un almuerzo exquisito y después de disfrutar de esas delicias, nos sentamos en la acogedora salita de su lindo hogar.  Allí comenzamos a traer a la memoria los tiempos desde que nos conocimos hasta el día de nuestra boda.  Nos reimos y nos emocionamos en algunos momentos a medida que recordábamos momentos muy importantes de nuestra vida.  Por eso es que entiendo muy bien que Recordar es Volver a Vivir.

Marilyn, nuestra hija se gozó con nosotros y se enteró ese día de cosas que no conocía.  Me di cuenta de que a veces damos por sentado de que nuestros hijos conocen todos los detalles de nuestra historia, pero no es así.  También ella se emocionó hasta las lágrimas y nos agradeció con lindas palabras que hubiéramos escogido su hogar y su compañía para compartir esos momentos recordando nuestra vida   ¡Qué bello rato pasamos! Doy gracias a Dios por esas reuniones de nuestros matrimonios que tanto bien nos han hecho.

Me he enterado de otros matrimonios que, siguiendo nuestro ejemplo, también se están reuniendo para compartir experiencias juntos y está resultando para todos de mucha bendición.  Yo invito a todos  a que lo hagan y compartan juntos.  En este tiempo de tanto frenesí, en que casi no podemos a veces ni sentarnos a conversar con nuestra familia.  Se hace imprescindible que separemos un tiempo para estar con nuestro cónyuge y alimentemos nuestra relación compartiendo ideas.  Sobre todo traigan siempre a su memoria el día aquel cuando prometieron delante de Dios y una gran congregación, a su cónguye, quererlo “en el bien o en el mal.  En enfermedad o en salud, como hueso de sus huesos y carne de su carne…”  Les invito a que comprueben que Recordar es Volver a Vivir.

Discerniendo el valor de las cosas

noviembre 2nd, 2008 Autor: Merari

Cuando nosotros no profundizamos en el conocimiento de algo, no podemos valorarlo. Hace poco, una señora se preparaba afanosa, antes de que llegara el día  cuando su casa iba a ser pintada por dentro.  Ella guardaba todas las cosas en un lugar seguro, temiendo que pudiera perder algún objeto de valor.  Una de las cosas que sacó fue la pantalla de la computadora, pero olvidó la parte más importante que es el cerebro (CPU).  Cuando yo oí eso dije: El no tener conocimiento de lo que vale cada cosa, fue lo que hizo que ella quisiera proteger lo de menos valor. 

Hace muchos años yo pasé por una venta de garaje, y por muy poco dinero compré una fuente de servir alimentos, que era de mucho valor.  Pensé: “esta persona no sabe lo que vale esta fuente”. Yo la conservo todavía, porque las cosas de valor son duraderas. 

No recuerdo si tenía ocho o nueve años más o menos, cuando mi tía Clara me contó la historia de Cristo; como murió crucificado por mí, en una cruz, para perdón de nuestros pecados y para que tuviéramos entrada a la vida eterna.  Todavía (y han pasado muchos años) conservo este recuerdo vivo en mi mente.  ¡Cómo me impactó esa historia!  Lloré y lloré, no tenía consuelo.  A pesar de mis pocos años supe valorar lo que Cristo hizo por mí.  Es cierto que a esa edad no podía entender tanto amor y todavía  nos cuesta trabajo, pero como dice el himnólogo:

"Me enamoré de Cristo en la cruz del Gólgota,
Me enamoré de Cristo porque libertad me dio,
Su gracia es como un río, fluye por la eternidad;
Sé, que por su amor, me guarda a mí, y me cuida en su bondad.
¡Oh cuánto amo a Cristo!  Porque Él primero me amó.”
Y desde ese día hasta ahora sigo amándole con la misma intensidad.  Bendigo su Nombre porque me dio el entendimiento para valorar a Cristo y su Palabra.  Los que todavía no le aman no han entendido el plan de la salvación; no tienen conocimiento del valor de lo eterno.  Es imprescindible saber discernir el valor de las cosas.

Vivan las amigas

octubre 31st, 2008 Autor: Merari

Que bueno es tener un rinconcito donde reír de buena gana, llorar, admirar, escuchar, contemplar, en fin gozarnos y enriquecernos  de muchas maneras, por eso Liccy lo llamó, un remanso a la fatiga en las luchas de la vida, alegría, risa sana y aliento vivificador y yo creo que es todo eso y mucho más.
Tengo que gritar a todo pulmón… ¡Vivan las amigas!…
Y ¿Cómo no he de hacerlo después de reír a carcajadas?  Mis felicitaciones Liccy nos sacaste de la rutina y de qué forma  tan especial, como siempre, pues  Dios te dio ese lindo don de escribir con mucha gracia, y yo que tengo una tremenda imaginación, lo viví todo y me alegré.
A ti Milca quiero decirte que gracias por compartir cosas tan edificantes y de una hermosa variedad, mis felicitaciones y que Dios te siga usando con esas nuevas ideas que tanto nos gustan.
Judith a ti también siento deseos de agradecerte, como siempre te he dicho  eres un manantial inagotable donde corren muchas cosas hermosas así como temas de reflexión y mucha riqueza espiritual, que Dios te siga usando.
Y a ti Dunia te diré que eres una corriente de ricura y frescura no sólo por tu juventud, sino por todas las cosas lindas que nos haces llegar, el oído se deleita y la vista se recrea con esas formas lindas  y elegante que tienes para contarnos las cosas buenas que nos pasan, gracias por ser como eres.
También quiero decirle Arturo muchas gracias otra vez.  Gracias porque aunque esto era un sueño de Liccy y un deseo de todas, si tú no te hubieras sacrificado y puesto empeño y paciencia no se hubiera logrado, te quiero admin… Y por eso hoy puedo decir ¡Vivan las amigas!……

Quiero traerles a la memoria a nuestro abuelito Rangel con sus chistes, ¿ se acuerdan?  Siempre decía esto:

"Al carpintero Narciso se le murió la mujer, pero como era de su querer otra de madera hizo, fue tanto lo que la quiso que la metió en la alacena, ella sin culpa ni pena al carpintero mató y por eso digo yo que mujeres, ni de palo son buenas"…

"Era de noche y llovía y el sol rajaba las piedras y un niño de ochenta años desnudo y  con las manos en  el bolsillo leía un periódico sin letras a la luz de un farol apagado"…
 
Tal vez ustedes recuerden algunos más.
Les quiero

Todavía estás a tiempo

octubre 28th, 2008 Autor: Merari

Cuando escuché al Doctor decir: “Merari, todavía estás a tiempo”, me sentí más tranquila.  Fui a verlo porque no me sentía bien. Él me dio algunos consejos: “Haz ejercicios, come saludable, porque si sigues así, van empeorando los males”.  Esas palabras han seguido repercutiendo en mi mente y he dicho: “¡en este momento tiene que haber un cambio total en mi vida en todas las áreas!”  Me acordé del pasaje bíblico, “cuando el Señor viniere pondrá unos a su izquierda y otros a su derecha”.  Allí ya no voy a estar a tiempo; ya no voy a poder enmendar, cambiar, o arreglar nada.  Ya no tendré tiempo para comenzar. 

He querido compartir esta experiencia con Uds. mis amigas.  Si tenemos que arreglar algo, todavía estamos a tiempo.  Si te has olvidado de decirle a tu pareja que la amas, a tu hijo que eres feliz desde el día que llegó a tu hogar, o a tus padres que te perdonen si los has hecho sufrir. 

Si te has descuidado en la devoción; si ya no tienes tiempo para cantar, orar, o leer su palabra ¡comienza ya! ¡Perdona, ama, agradece!  Vive hoy como si el mañana no fuera a llegar.  Vive ahora despojado de amarguras que tanto dañan.  ¡Todavía estás a tiempo!