Esperanza

junio 28th, 2010 Autor: Merari

 

esperanza Aduéñate de la esperanza y ella se encargará de no dejarte vivir en la desilusión, en el dolor, en la soledad. Bendita esperanza; el que te alcanza es feliz. La esperanza es dulce compañera que lo llena todo de gozo. Mientras hay esperanza abunda la firmeza. La esperanza aguarda a la espera y acaricia la seguridad y viste de valentía al débil e inconstante. Ella puede ver en la redoma de Dios todas nuestras lágrimas selladas. También te levanta y se aferra aún más.

Es por eso que no podemos permitir que muera la esperanza, porque ella nos sostendrá hasta el final.

El Amor

junio 25th, 2010 Autor: Merari

corazon2 ¿Cómo se puede describir el amor? Es sacrificio, entrega, perdón, compasión y misericordia. Cristo demostró en el camino del calvario lo que es el amor, y lo culminó en el Gólgota, derramando hasta la última gota de sangre por ti y por mí, quienes no le amábamos. Nos rescató, perdonó y limpió para que por Él tengamos vida eterna.

El cordero de Dios que quita el pecado del mundo, lacerado, ensangrentado, sufriendo azotes, llevando el vituperio, tan sólo porque Él es el amor. Nadie ha podido demostrar un amor igual. El amor, ¿quién lo puede comprender? Es sublime, demasiado elevado para el hombre en su estado natural. Excelso, y no lo podemos entender. Es asombroso, demasiado maravilloso para el hombre mortal. Conmovedor, Indescriptiblemente enternecedor; imposible comprenderlo. Profundo, es inescrutable, incomprensible para el humano.

Conquista el amor, ámalo, sí, ama al amor, vívelo, compártelo, demuéstralo, aunque no lo comprendas.

“Dios es amor, y el que vive en amor, vive en Dios, y Dios en el”. 1Juan 4:16.

El Pecado

junio 23rd, 2010 Autor: Merari

  manzana Qué linda y jugosa se ve esa fruta. Es codiciable. Buena a la vista y agradable para comer. Comenzar a rodearla es querer probarla. Su color te embruja. La fruta te atrae, te arrastra, y el deseo te ciega los ojos del alma. El oído está atento a la voz engañadora: «pruébala vas a alcanzar conocimiento». Y al alargar la mano para tomarla, te vence la euforia del momento. Te vence la fuerte emoción de gustar algo tan exquisito que te envuelve en seducción y pasión, para después darte cuenta que es sólo un espejismo. Luego queda un profundo dolor inimaginable, una desilusión, un deseo de ocultarte como la primera pareja. Un ¿por qué? y un triste ¡si yo hubiera! ¿Qué fue lo que cegó el entendimiento? Tu misma concupiscencia, después de concebir engendra el pecado, y el pecado, siendo cumplido engendra muerte. Santiago 1:13-15

No permitas que su atractivo te haga cerrar los ojos y luches y persigas la fruta prohibida. Sólo te causará dolor y aflicción de espíritu, y te encontrarás desnudo y desprovisto. No hallarás dónde esconderte. Tendrás miedo, la desolación llegará a tu vida. Aléjate del árbol, no rodees la fruta, te puede engañar con su brillo y te sentirás indefenso para huir. Quedarás atrapado. Una víctima más del engañador, nuestro enemigo, que, desde el principio, su trabajo ha sido cautivar, enredar, amarrar con fuertes lazos al débil y descuidado que se acerca atraído por la belleza de la fruta.

Refúgiame

junio 21st, 2010 Autor: Merari

El Se%C3%B1or es mi Refugio Acurrúcame en tu alma Cristo, y admíteme allí en lo profundo de tu corazón hasta que pasen los quebrantos. Mantenme así guardada, abrázame fuerte y déjame dormida en tu regazo, porque ya probé lo que es estar contigo y no quiero salir de tus brazos.

¡Cómo lastiman la indiferencia, el olvido, la incomprensión de los hombres! Oh mi Dios, ¡qué pequeñitos, y frágiles somos! Si tú no nos sostienes, nuestros pies se desvían, andan a tientas sin rumbo, sin destino, sin una meta, andando sin caminos, sin parada fija, como un vagabundo descubierto que ha perdido lo más grande: el encuentro contigo.

Guárdame Señor, como gorrión herido, que las saetas del mal no me lastimen. Resguárdame del árido desierto, donde el caminante muere perdido en un grito de pena, estirando la mano vacía sin alcanzar con ella el agua que le refresque su seco corazón de vivir sin la vida que eres tú, caudal para todo el que te busque en el sofocante calor de la llanura; en el cruel abandono; en la soledad.

Que en tu secreto esté yo cuidada del turbión, del volcán en erupción, del pecado que marca con su lava a todo el que lo alcance. Asegúrame en ti cuando el desasosiego destruya a los hombres. Yo contigo cantaré la canción de los que han vencido, porque el alma ha encontrado su refugio.

Mi Viejo Roble Invencible

junio 20th, 2010 Autor: Merari

roble Cómo te admiré siempre, viejo roble, por la grosura de tu tronco, por tus grandes ramas, por tus hojas perennes, por tu fuerte madera compacta. Cuántos embates recibirías con tantos años, cuántas embestidas del mal, cuántas tormentas y sacudidas sin poderte mover. Siempre admiré la profundidad de tus raíces. Bajo tu follaje, todo el que se acercaba recibía sombra y protección. Le dabas a todos, con tu fuerza, la alegría del que sabe vivir. Abarcabas como el que sabe que está de pasada, como el que lo comprende todo porque lo ama todo, sabiendo agradecer lo mismo cuando llovía que cuando salía el sol. Admirando lo creado, sabiendo que el Dador de toda buena dádiva tenía una gracia especial para ti. Y tú la recibías como lluvia temprana. ¡Cómo se aprende de los viejos robles! Viendo en cada amanecer una nueva oportunidad del Creador, para bendecir y dar como tú sabías. Desde sonrisas esplendidas y agradables, hasta admirar lo más pequeñito hecho por el Señor. Sabiendo que en todo lo creado hay sabiduría y un plan diseñado trazado para el hombre.

Te recuerdo hoy, el día de los padres, pero no con tristeza, sino con satisfacción, sabiendo que tu vida fue una bendición aquí en la tierra. Que prodigaste amor a diestra y siniestra, y que te adelantaste para la otra vida que te espera con el Señor. Y que estás esperando a los tuyos que tan fielmente supiste conducir por el camino hacia la eternidad. Me dejaste los más preciosos recuerdos de fortaleza y entrega. Dándote para todos y por el bien de todos, conociendo que fuiste roble para cobijar, para dar descanso, para traer tranquilidad, para soñar, para aliviar, para embellecer, para ayudar, para socorrer. Cumpliste excelentemente tu misión. Si hoy tengo que llorar, es de gratitud a Dios por darme mi viejo roble invencible.

 

Recordando a mi Padre Fermín Mondéjar, en este día especial de los Padres.

Recuerdo de aquella noche

junio 20th, 2010 Autor: Merari

dia_del_padre  ¡Cómo duele tu dolor, hermano querido! Tú el fuerte, tú el valiente, tú el que lo alegras todo, tan sólo con verte. El que le da al día un sabor distinto, porque es grato estar contigo. Tus conocimientos cautivan nuestra mente, y al declamar nos haces vibrar de contento. Aquella noche que cenamos juntos quedará en mi recuerdo por siempre, querido Otto.

Tuve la dicha de estar contigo, de oírte recitar con la gracia que te envuelve y que cautiva y, por qué no decirlo, de llorar también contigo. ¡Qué indiscretas son las lágrimas! No había forma de retenerlas, y a la vez que una se desliza, siguen saliendo las demás corriendo como si las persiguieran, como si supieran que queremos esconderlas. Y ellas, traviesas en un apuro indescriptible, no se dejan guardar, y hay que olvidarlas y dejarlas escapar; dueñas del momento. Y cuando aliviada un poco está el alma que las empujó a correr, entonces somos dueños ya. Nuestra voluntad no las deja salir y comenzamos a reír después de gustar aquel delicioso manjar, oyendo prosas de buenos escritores, de esos libros que tú conservas para alimentar tu mente nutrida ya por el buen saber.

Aquella noche cantamos y oramos. ¡Cuántas cosas te quería decir!, pero lo único que con trabajo balbuceé fueron estas palabras: “Sabes que te quiero y me siento feliz de estar contigo esta tarde”. Siento que tú me pudiste comprender. ¿Qué más podría decirte para aliviar lo que no tiene alivio? Al corazón quebrantado únicamente lo puede consolar Dios. Y a Él acudo para que te de la fuerza, la paciencia, la victoria, en este trance duro. Que el conocedor del corazón del hombre sabe que tú como ningún otro estas siendo moldeando, y Él te está preparando con cincel especial, el de los redimidos, para que en aquel día cantes la canción de los que han vencido, de los que tienen el sello, porque han sido lavados en el lavacro de la regeneración.

Otto, sé que estás atravesando momentos difíciles y quiero que sepas que la distancia no me separa de ti. Estoy contigo. Toma mi mano, si eso puede consolarte, porque mi corazón y alma están junto a ti. Piensa que hay un pueblo de rodillas implorando por ti al dueño del universo. Ni un pajarillo cae a tierra sin ser visto por nuestro Padre celestial. Él nos tiene siempre presentes e intercede por nosotros. Que esto te consuele y te acerque a Su trono.

Te quiero y espero que te sientas abrazado por esas manos grandes e invisibles que todo lo abarcan y todo lo alivia, y tengas paz.

Besos a tu buena esposa y familia.

Te quiero más de lo que mis palabras puedan decirte.

En este día especial del Padre, quiero llegar hasta ti Otoniel mi escrito como un regalo.

PD.

Me siento agradecida de Dios por permitirme hablar contigo y leerte lo que te escribí, fui bendecida con tus preciosas palabras.

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Mi Compañera de Compras

junio 18th, 2010 Autor: Merari

thumb_0_1218830719_dozen_red_roses_boxed_lg  No me gusta la soledad. Me encanta estar acompañada, y tengo la suerte de tener aquí cerca donde vivo, una prima que es mi compañera de compras. Siempre salimos un día por semana a hacer nuestras compras, y nos divertimos, pasamos el día agradable, nos reímos y compartimos juntas experiencias tremendas. Lo mismo compartimos temas espirituales que alguna historia o algún chiste, y algún alimento. En fin, ese día es una aventura que, si escribiéramos todo lo que nos sucede, lo mismo lloraríamos que reiríamos a carcajadas. Yo aprecio esos momentos de compañerismo.

hoy es el cumpleaños de mi compañera de compras. Damaris, quiero decirte que me alegra que cumplas un año más de vida, porque eso es muestra del amor de Dios derramado en tu vida.

Muchas veces no nos damos cuenta del sacrificio, pequeño o grande, que alguien está haciendo por nosotros, y simplemente seguimos de largo como si nada hubiera ocurrido. Yo no quiero pasar de largo, yo quiero hoy decirte: “Gracias Damita, gracias por todo el apoyo y toda la ayuda que me has dado”.

¡Qué alegría inmensa se siente cuando se da algo a alguien! Sea una ayuda material o espiritual, o tal vez cariño, afecto, consejo, apoyo, guía, o simplemente el estar presente en la adversidad. Por eso yo te veo alegre, con  optimismo. Eres muy dadivosa. Con cuánto gusto y amor compartes con el necesitado y veo la bendición de Dios derramarse en tu vida, cumpliendo así el Señor la promesa, porque Él ama al dador alegre.

¡Feliz, Feliz cumpleaños, querida compañera de compras! Gózate, alégrate en tu día y sé feliz.

A una hermana querida

junio 17th, 2010 Autor: Merari

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¡Como han pasado los años…! Hoy vuelves a cumplir, bendito sea el Señor que nos permite regocijarnos en este día, dándote un año más de vida. ¡Felicidades Suny! Hermana querida.

Que Dios te siga guardando en su amor. Ya somos abuelas de unos cuantos nietos y parece que fue ayer. Recuerdo cuando fuiste a mi aula a compartir conmigo un pedacito de la galleta que te habían regalado. No te la querías comer sola. Era imposible para un corazón como el tuyo. Para ti era mejor estar acompañada de tu hermana, aunque tuvieras menos. ¿Cómo pudiéramos llamarle a este gesto? Amor desbordado, o amor del puro, del bueno. ¡Qué suerte tengo de tenerte por hermana! En ese momento que estuve contigo, se ausentó mi timidez, y con qué gusto me devoré mi pedacito de galleta. Me sentí tan amada, y no sólo eso, me sentí protegida. ¿Qué no serías capaz de hacer por mí? Si, olvidando la vergüenza y… todo lo demás, me llamaste, le pediste permiso a nuestra maestra para compartir una galleta. El tiempo, que es el encargado de ocultarlo todo, no ha podido borrar esa acción de amor, quiero decirle al mundo, que mi corazón explota de dicha por tener una hermana como tú.

Hermana querida, sé feliz hoy; te lo mereces. Que Dios te siga guardando en lo profundo de Su corazón y que estés ahí protegida, hasta que Él venga a buscarte.

Recuerda que ni un cabello nuestro cae a tierra sin que el Señor lo sepa, porque Él los tiene todos contados. ¿Qué no sentirá nuestro Padre cuando ve desde los cielos un alma noble, dando todo lo que tiene, con un acto de bondad como el tuyo? Se acaban las palabras, pero el corazón agradece.

Que hoy las campanas repiquen con júbilo, y nuestro corazón dance de alegría porque hay fiesta, una hermana querida cumple años en este día.

¿Qué has hecho?

junio 8th, 2010 Autor: Merari

Logo_para_Mera  Ayer tuve a Brianna conmigo, ella es mi nietecita más pequeñita. Tiene un añito y ya comete sus pecaditos.  Cuando ella esconde su manita atrás, es que tomó algo que no debió, y en su inocencia cree que puede engañarme. Cuando yo le digo: “muñequita, ¿qué has hecho?”, sonríe y trata de huir. Precisamente ayer cuando se escondía para que yo no pudiera alcanzarla y le impidiera lo que ella quería hacer, recordé que esto es innato de nuestra naturaleza caída, y que desde el Edén la primera pareja desobedeció a Dios. Cuando se escondieron tuvieron miedo, se encontraron desnudos, es decir, descubiertos, y cuando Dios le dice a Eva: “¿Qué has hecho?”, ella le contesta: “La serpiente me engañó y comí”. Tampoco somos capaces de encontrarnos culpables, siempre que pecamos, es por culpa de alguien… Brianna, mi nietecita, me enseñó que así mismo como ella cree en su inocencia que puede esconderse de mí, nosotros pensamos que podemos escondernos de Dios, pero no es así, porque delante de Él estamos al descubierto. Él lo sabe todo, no importa que tu pecado te haya alejado de los demás y estés tratando de ocultarte, no hay escapatoria. El dulce cantor de Israel, convencido de lo que decía, pronunció estas palabras: “¿Adónde me iré de tu Espíritu? ¿Y adónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú, y si en abismo hiciere mi estrado, he aquí allí tú estás, si tomare las alas del alba y habitare en el extremo de la mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.” “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y reconoce mis pensamientos, y ve si hay en mí camino de perversidad y guíame en el camino eterno”.

Hablando Jehová en el libro del profeta Jeremías leemos: “¿Ocultarás alguno, dice Jehová, en escondrijos donde yo no lo vea? ¿No hincho yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?” El escondernos es de inocentes. Cuando Caín se ensañó contra su hermano Abel y lo mató, Dios lo llamó a cuentas y le dijo: “Caín, ¿qué has hecho? La sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra”.

No perdamos el tiempo escondiéndonos como Brianna, porque estamos al descubierto con el Señor, y cada lágrima que hagamos derramar a uno de nuestros semejantes por quien Cristo murió, clamará y llegará su queja a Dios. Preséntate tal como estás, la sangre de Cristo tiene poder para limpiarte, sanarte, y redimirte. Sal de tu escondite, Jesús aliviará tu alma cansada de huir. Sin excusas, dile que tú eres pecador, que lo reconoces, que Su sangre te lave y limpie de cualquier pecado que haya ensuciado tu corazón, y hallarás descanso para tu alma, y ya no volverás nunca más a oír esta pregunta como un reproche  “¿Qué has hecho?”

¿Qué sería de mi?

junio 3rd, 2010 Autor: Merari

 Amor de Dios Me contaron una conmovedora historia de un señor que había estado preso. Después de haberle mandado cartas a su señora e hijos pidiéndoles le perdonaran, le pidió a su mujer que quería una prueba de su perdón para cuando él estuviera en libertad. Lo que le pedía como señal era que amarrara una tira amarilla en un árbol de su casa para que cuando él llegara pudiera buscarla libremente. Llegó ese tan esperado día, y él, lleno de incertidumbre, no se atrevía a mirar. Le contó a la persona que lo llevaba y le dijo que se fijara si estaba la señal en el árbol. Esa persona, emocionada, le dijo que abriera bien sus ojos, porque todos los árboles tenían la señal y hasta las bancas y todo lo que había afuera. Puedo imaginarme cuánta alegría habría en ese corazón que estaba siendo perdonado de esa hermosa manera. Y en nosotros cuánta gratitud debe haber porque hemos sido así perdonados por Dios.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Con cuánto amor nos ha amado el Padre, con cuántas señales nos dice que nos ha perdonado, en cada brisa, con cada llovizna, en una salida de sol, con cada niño, con las aves, en la flor; son tantos los detalles de amor que Dios tiene para nosotros. ¡Qué manera tan bella de amarnos y perdonarnos! Al amor de Dios, algunos lo han llamado exagerado amor, otros, inmensurable amor, y podemos estar seguros que no hay otro amor como el de nuestro Señor y Dios, capaz de dar su vida por ti y por mí, sin que lo mereciéramos, sólo por amor nos ha perdonado. No tenemos con qué pagar tanto amor; lo que sí podemos hacer es, en respuesta, como muestra de entender ese perdón inmerecido, perdonar a nuestros semejantes sus ofensas, así como Dios nos perdona las nuestras.

Si nosotros, siendo humanos, podemos tener esa actitud de perdonar al ser amado, como en la historia, Dios, que es la misma esencia del amor, ¿cuánto perdón no tendrá para nosotros? Nuestra mente no puede comprender tanto amor y perdón, pero como dice este bello himno: “Qué sería de mí si no me hubieras alcanzado, dónde estaría hoy si no me hubieras perdonado. Tendría un vacío en mi corazón, vagaría sin rumbo y sin dirección si no fuera por tu gracia y por tu amor”.

Alabemos juntos al Señor con esta preciosa melodía, agradeciendo su amor y perdón, porque qué sería de mí sin Él.