“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad”.

Es muy importante que tomemos el control de nuestros pensamientos,  porque de lo contrario nuestros pensamientos van a afectar nuestro estado de ánimo.  Y nuestro estado de ánimo tiene mucho que ver con nuestra vida espiritual.  No somos responsables por cada pensamiento que nos pasa por nuestra mente, sino sólo por aquellos que guardamos. Los pensamientos negativos nos separan de Dios y apagan el fuego del Espíritu Santo.  Nuestro enemigo tratará siempre de dañar nuestros pensamientos, para quitarnos el poder que Dios nos da.  Su meta es que pensemos en todo lo que es falso, en lo que es deshonesto, en lo injusto, en todo lo impuro, en lo que no es de buen nombre, en lo que no tiene ninguna virtud ni nada digno de alabar.  Su trabajo es ese,  distraernos, afligirnos, quitar de nuestros corazones el gozo del Señor,  y de esa manera vencernos.

Como humanos vamos a tener preocupaciones, pero fijemos nuestros pensamientos en la grandeza de Dios y de Su Palabra. Cuando nos preocupamos mucho estamos dando a entender que no creemos y nuestra confianza en Dios la estamos poniendo en duda.  Y eso quita nuestro gozo para servir a Dios.

Amado hermano,  deposita todas tus  ansiedades o preocupaciones sobre Él, no importa cual sea tu petición, deja todo cuanto está fuera de tu control a la sabia disposición de Dios, porque Él cuida de ti.

 

“Tener pensamientos sanos es clave para el verdadero éxito”.