Quiero ser la primera en felicitarte en este día, y si no lo soy no importa, porque mis deseos son los más nobles, y en eso ¡nadie me podrá ganar!

 

Soy muy dichosa en tener una hermana como tú; cristiana, buena, fiel, amorosa y llena de virtudes.  Que Dios cumpla tus deseos este nuevo año que te concede.  Siéntete feliz y celebra a lo grande con tu esposo, hijos, nuestra madrecita, hermanos, amigas y todas las personas lindas que te rodean y que también te aman.

 

Yo desde aquí oro por ti para que tengas un día maravilloso, ya que cumplir un año más es un regalo de Dios, por tal motivo lo debemos festejar.  Aunque nos separan muchas millas y no puedo abrazarte como desearía te mando mil besos y mis mejores deseos.

 

Estoy muy agradecida porque siempre me brindas tu apoyo.  Te felicito y me felicito por tenerte como hermana,  porque te alegras con mis éxitos y me apoyas en los momentos duros.  Eres una hermana especial, porque no pides nada a cambio.  Y eres una hermana incondicional.  Feliz, feliz cumpleaños.