thumb_0_1218830719_dozen_red_roses_boxed_lg  No me gusta la soledad. Me encanta estar acompañada, y tengo la suerte de tener aquí cerca donde vivo, una prima que es mi compañera de compras. Siempre salimos un día por semana a hacer nuestras compras, y nos divertimos, pasamos el día agradable, nos reímos y compartimos juntas experiencias tremendas. Lo mismo compartimos temas espirituales que alguna historia o algún chiste, y algún alimento. En fin, ese día es una aventura que, si escribiéramos todo lo que nos sucede, lo mismo lloraríamos que reiríamos a carcajadas. Yo aprecio esos momentos de compañerismo.

hoy es el cumpleaños de mi compañera de compras. Damaris, quiero decirte que me alegra que cumplas un año más de vida, porque eso es muestra del amor de Dios derramado en tu vida.

Muchas veces no nos damos cuenta del sacrificio, pequeño o grande, que alguien está haciendo por nosotros, y simplemente seguimos de largo como si nada hubiera ocurrido. Yo no quiero pasar de largo, yo quiero hoy decirte: “Gracias Damita, gracias por todo el apoyo y toda la ayuda que me has dado”.

¡Qué alegría inmensa se siente cuando se da algo a alguien! Sea una ayuda material o espiritual, o tal vez cariño, afecto, consejo, apoyo, guía, o simplemente el estar presente en la adversidad. Por eso yo te veo alegre, con  optimismo. Eres muy dadivosa. Con cuánto gusto y amor compartes con el necesitado y veo la bendición de Dios derramarse en tu vida, cumpliendo así el Señor la promesa, porque Él ama al dador alegre.

¡Feliz, Feliz cumpleaños, querida compañera de compras! Gózate, alégrate en tu día y sé feliz.