Archivo de junio, 2010

Esperanza

lunes, junio 28th, 2010

 

Aduéñate de la esperanza y ella se encargará de no dejarte vivir en la desilusión, en el dolor, en la soledad. Bendita esperanza; el que te alcanza es feliz. La esperanza es dulce compañera que lo llena todo de gozo. Mientras hay esperanza abunda la firmeza. La esperanza aguarda a la espera y acaricia la seguridad y viste de valentía al débil e inconstante. Ella… Continuar leyendo...

El Amor

viernes, junio 25th, 2010

¿Cómo se puede describir el amor? Es sacrificio, entrega, perdón, compasión y misericordia. Cristo demostró en el camino del calvario lo que es el amor, y lo culminó en el Gólgota, derramando hasta la última gota de sangre por ti y por mí, quienes no le amábamos. Nos rescató, perdonó y limpió para que por Él tengamos vida eterna.

El cordero de Dios que quita el… Continuar leyendo...

El Pecado

miércoles, junio 23rd, 2010

  Qué linda y jugosa se ve esa fruta. Es codiciable. Buena a la vista y agradable para comer. Comenzar a rodearla es querer probarla. Su color te embruja. La fruta te atrae, te arrastra, y el deseo te ciega los ojos del alma. El oído está atento a la voz engañadora: «pruébala vas a alcanzar conocimiento». Y al alargar la mano para tomarla, te vence la… Continuar leyendo...

Refúgiame

lunes, junio 21st, 2010

Acurrúcame en tu alma Cristo, y admíteme allí en lo profundo de tu corazón hasta que pasen los quebrantos. Mantenme así guardada, abrázame fuerte y déjame dormida en tu regazo, porque ya probé lo que es estar contigo y no quiero salir de tus brazos.

¡Cómo lastiman la indiferencia, el olvido, la incomprensión de los hombres! Oh mi Dios, ¡qué pequeñitos, y frágiles somos! Si… Continuar leyendo...

Mi Viejo Roble Invencible

domingo, junio 20th, 2010

Cómo te admiré siempre, viejo roble, por la grosura de tu tronco, por tus grandes ramas, por tus hojas perennes, por tu fuerte madera compacta. Cuántos embates recibirías con tantos años, cuántas embestidas del mal, cuántas tormentas y sacudidas sin poderte mover. Siempre admiré la profundidad de tus raíces. Bajo tu follaje, todo el que se acercaba recibía sombra y protección

Recuerdo de aquella noche

domingo, junio 20th, 2010

  ¡Cómo duele tu dolor, hermano querido! Tú el fuerte, tú el valiente, tú el que lo alegras todo, tan sólo con verte. El que le da al día un sabor distinto, porque es grato estar contigo. Tus conocimientos cautivan nuestra mente, y al declamar nos haces vibrar de contento. Aquella noche que cenamos juntos quedará en mi recuerdo por siempre, querido Otto.

Tuve la dicha de… Continuar leyendo...

Mi Compañera de Compras

viernes, junio 18th, 2010

  No me gusta la soledad. Me encanta estar acompañada, y tengo la suerte de tener aquí cerca donde vivo, una prima que es mi compañera de compras. Siempre salimos un día por semana a hacer nuestras compras, y nos divertimos, pasamos el día agradable, nos reímos y compartimos juntas experiencias tremendas. Lo mismo compartimos temas espirituales que alguna historia o algún chiste, y algún alimento. En fin… Continuar leyendo...

A una hermana querida

jueves, junio 17th, 2010

 

¡Como han pasado los años…! Hoy vuelves a cumplir, bendito sea el Señor que nos permite regocijarnos en este día, dándote un año más de vida. ¡Felicidades Suny! Hermana querida.

Que Dios te siga guardando en su amor. Ya somos abuelas de unos cuantos nietos y parece que fue ayer. Recuerdo cuando fuiste a mi aula a compartir conmigo un pedacito de la galleta… Continuar leyendo...

¿Qué has hecho?

martes, junio 8th, 2010

  Ayer tuve a Brianna conmigo, ella es mi nietecita más pequeñita. Tiene un añito y ya comete sus pecaditos.  Cuando ella esconde su manita atrás, es que tomó algo que no debió, y en su inocencia cree que puede engañarme. Cuando yo le digo: “muñequita, ¿qué has hecho?”, sonríe y trata de huir. Precisamente ayer

¿Qué sería de mi?

jueves, junio 3rd, 2010

  Me contaron una conmovedora historia de un señor que había estado preso. Después de haberle mandado cartas a su señora e hijos pidiéndoles le perdonaran, le pidió a su mujer que quería una prueba de su perdón para cuando él estuviera en libertad. Lo que le pedía como señal era que amarrara una tira amarilla en un árbol de