Te Amo Mucho

 

“Te amo mucho”.  Esas fueron las primeras palabras que Danny, mi nieto de cuatro años, aprendió a decir en español.  Parece que el inglés se le hace más fácil, y todavía no quiere hablar español a pesar que es lo que yo le hablo desde que nació.  Aunque no lo hable él lo entiende, y cuando él dice: “Abuela, te amo mucho” con dificultad, como deletreando, él sabe lo que dice porque esas palabras van acompañadas de un fuerte abrazo y un apretado beso, tan fuerte que hasta me lastima.

          ¡Danny es tan expresivo! A él le gustan mucho las flores.  El otro día, el frío del invierno quemó las matitas de mi jardín.  Danny se paró frente al jardín y miraba las flores secas sin comprender por qué había sucedido aquello, y me miró como culpándome de haberlas abandonado.

          Ma, what happened to the flowers? –Me recriminó en inglés- I like the flowers Ma!

          Cogió la manguera del patio para regarles agua mientras me decía en inglés que le gustaban las flores y por qué estaban así.  Quería demostrarme que sólo con regar y cuidar de ellas se solucionaba el problema.

          Yo le expliqué que aquello era normal, que cuando pasara el invierno y llegara la primavera se embellecerían nuevamente.  Creo que me entendió, porque se fue más tranquilo.

          ¡Él me da tantas muestras de amor!  Se entretiene ordenando sus carritos de juguete y luego me llama para decirme que ese arreglo es para mí.  Yo le digo: “Gracias Danny, tú eres un niño muy dulce.”  O de pronto se aparece con un lindo arreglo de flores silvestres que él mismo recogió del patio para dármelas.

          Esas muestras de amor me llenan de felicidad.  ¡Cómo nos enseñan los niños! La sencillez y el amor tan puro con que nos dan sus muestras de amor.

          Nunca olvides que el amor no es un mero sentimiento, sino una decisión.  Tú decides cuándo y cómo tus acciones dirán a las personas que amas: ¡Te amo mucho!